Testimonio. Rocío Gómez nos habla de su experiencia en el retiro de Cuaresma vivido en la Virgen de Cuadros

205

Es la primera vez que redacto un testimonio sobre un evento, así que pido perdón de antemano por si resulta aburrido. La experiencia vivida en este retiro del pasado domingo 8 de Marzo, día de la Transfiguración, a supuesto para nosotros toda una renovación, mostrándonos que los jóvenes no estamos solos, somos muchos «los raros», (y con esta quiero decir inquietos) que vivimos con el deseo de conocer un poco mas a Jesús y de tomar su testimonio como ejemplo de vida.

La mañana la comenzamos juntándonos desde diferentes puntos de Jaén en el Santuario de Cuadros en Bedmar, seguidamente realizamos un breve reconocimiento por la zona, visitando unas cuevas con una cascada de agua azul cristalina, luego nuestros responsables de la delegación nos reunieron en un aula para explicarnos mediante una dinámica de imitación la temática principal del encuentro, donde desearía destacar una frase aproximada de nuestro Sacerdote Pepe: Es tan grande el regalo de la fe que nos hace Jesús, que esta se nos va de las manos.

Concluida la exposición nos dejaron un tiempo para meditar, que muchos dedicamos para admirar la belleza de la naturaleza que nos rodeaba. A las 2 iniciamos el sendero para dirigirnos a la zona de picnic donde pudimos compartir opiniones, anécdotas, risas y comidas típicas de la zona.

Resultó sencilla la distribución de las estaciones del via crucis que llevamos a cabo peregrinando hasta el Torreón, donde sumamos momentos únicos para el recuerdo. Y culminamos el día con el rito de la Eucaristía presidida por Juan Carlos, el cual con sus cantos y homilía nos hizo sentirnos aún mas cerca de nuestra Madre Divina.

Llegado el momento de despedirse, nadie quería ser el primero de ahí que se optara por fijar la próxima fecha de encuentro, para volver el adiós en un hasta pronto.
Gracias por este regalo tan bello…

Rocío Gómez (Andújar)