PEJ 2013

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Testimonio Pej´13

Un año más esperábamos con gran ilusión la Pej´13, cuando nos llegó la primera información, su cartel y sus actividades, no pensamos en otra cosa más que en apuntarnos y así lo hicimos. Llegó el tan ansiado día y partimos hacía Andújar, una vez allí colocamos nuestros sacos y fuimos a cenar. Más tarde nos dirigimos a participar en un rato de rezo con todas aquellas grandes personas con las que íbamos a compartir el camino. Al terminar nos dirigimos al colegio donde tuvimos unas horas de sueño, las cuales fueron cortas.

Llegó la hora de prepararse, dirigirse a desayunar y comenzar nuestro camino, con la amiga lluvia, que un año más decidió acompañarnos. Chubasqueros puestos, linternas en mano, paso a paso llegamos a San Ginés, allí hicimos nuestro primer descanso. El día parecía abrirse, pero nada más emprender camino, la lluvia nos volvió a acompañar, aun así nuestras ganas de caminar eran más fuertes. Ya en el puente la lluvia decidió dejarnos y el amigo sol salió resplandeciente, poco a poco continuamos nuestro paso, ya nos quedaba menos para nuestro objetivo. Llegamos a los pies del santuario y comenzamos a subir la calzada, parando en cada misterio, mi rodilla cansada y dolorida me dejó llegar a ver a la más hermosa de la sierra, nuestra Morenita. Después de ver a nuestra Virgen nos dirigimos a comer, descansamos y compartimos una tarde inmejorable donde aprendimos un poco más de los Santos. Luego tuvo lugar la cena, el rezo, los juegos y la Vigilia en el santuario con un ambiente muy especial para la ocasión. Las oraciones, las canciones y ese silencio acompañado de una luz tenue en la que solo Dios fue el protagonista, el centro de nuestros pensamientos y para acabar se rezó a la virgen, al finalizar nos fuimos a dormir.

Llegó el domingo, nos preparamos y después del desayuno, los rezos, acudimos a Misa. Ya quedaba poco, la comida, la despedida, un fin de semana intenso.

No hay definición para esta experiencia positiva y única, donde un año más llegamos sólo con nuestra maleta y nuestra ilusión, y un año más volvemos llenos de momentos especiales, de momentos rodeados de gente que nos ha aportado lo mejor de ellos, que nos han hecho ver aquello que a veces dejamos caer en el olvido, nuestra Fe. Gracias por ese gran fin de semana.

No puedo olvidarme de aquellas grandes personas que este año hemos echado en falta, en cada tramo de nuestro camino vuestro nombre ha estado en nuestro pensamiento, y a los demás os animo a que el próximo año forméis parte de esta experiencia.

E. G. N